El miró mi rostro, y yo levanté mi vista.
Se dirigió a mis ojos, y con eso dijo todo.
Continué con el silencio, aveces dice mucho, el volteó y atinó a irse, más se quedo bien cerca para oírme. Pocas palabras fueron las que dije, a decir verdad, no estoy segura de haber hablado. Quiéreme y abrázame fuerte, eso pensé. Volvió a mirarme y negó con la cabeza, aunque más que una negación pareció un signo de decepción. Me mantuve parada y mirando el suelo algunos instantes, después de pensarlo, ya lo sabía y levanté mi cabeza para dar mi despedida. Es que si las cosas llegaron a tal instancia significa que seguir es imposible. Significa que uno quiere continuar con aquella actuada felicidad que se gastó, que ya desapareció. Peor aún uno quiere seguir sin fundamento alguno, cuando uno no hizo las cosas bien muchas veces no se puede remediar, este es el caso, la rutina está echa, y el sol, ya sabe bien donde brillar. Que haría Peter Pan en esta situación? yo considero que solo optaría por mantenerse ahí en Nunca Jamás donde creo, muchos querríamos estar. Y dejaría todo bajo alguna almohada. Yo pienso que sería más difícil llegar a flotar que seguir observando como el tiempo deteriora las rocas. Yo opto por voltear y caminar, yo opto por optar. Asi que, adiós victima de esta vida, m despido con la cabeza más alta que nunca, y es que temo tropezar por distraída.
Alma.
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1 comentario:
hey! me re gustó lo que escribiste, me apena que no tengas firmas! aunque, como bien lo dijiste, es cierto que el blog es más un espacio para uno mismo que para los demás (o al menos así lo siento yo)
en fin, saluditos! espero que sigas escribiendo y nos volvamos a encontrar :)
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