viernes 24 de abril de 2009

Segundo episodio

Y ahora, estoy en medio de un dilema, habrá algo más inmenso y agradable que el cielo?. Cuando te detenes a mirar la belleza en las nubes, no te das cuenta que detrás de ellas, hay un inmensidad tan bella como ellas. Y cuantas más formas son encontrables en el cielo que en las nubes, todas las que quieras, todas las que veas. Hoy, ayer, conseguí llevar mi sonrisa al máximo extremo, cuando por sorpresa, encontré a mi gente bailando al rededor del fuego, porque aún hay gente que disfruta de diminuteses, y se ríen de sus gracias, y lloran por sus risas. Y la tan típica decaída, cuando estrellas contra el suelo y decís "Un segundo, mi mundo es perfecto, no es esto" pero no sos un depresivo, no sos una lacra que no puede ver la belleza, porque sé que está en mi rededor, simplemente simplemente hice strash contra el vidrio.
Que triste método de solucionar las cosas, porque las cosas exteriores lo solucionan todo, todo?. Y ni vos ni nadie, tampoco yo, comprendemos que vos y yo somos uno, que podríamos unirnos y sonreír juntos. Pero no, porque las cosas tienen un comienzo, una introducción, una inútil introducción que de absolutamente nada sirve, ahorremos energía y acercate tomá mi mano y entregate al aire, tendido de mi mano, caminando con las puntas de los pies. Y amá, porque pocas cosas en el mundo son mejores que el amor.
En este segundo digo basta, porque es tan complejo, porque no es solo una simple ecuación. Y venís vos con tus dilemas que acoplados con los mios son desastrosos, abismales, probocan un caos total, que es insolucionable. Y solo se mejora con la potencia de las sonrisas, y solo se sonríe, con aquello que llamamos paz.
Yo lo siento.