jueves 11 de junio de 2009

Quinto Episodio

Casi tan repugnante el sabor en la boca como ayer, ya esta suficiente. Vos con tu idiotez, con tu cerebro macabro y entre cruzado te paras frente a mi con esa cara de bobo, y con esa maldita mirada con que todos los días, etc... me miras fijo, me miras y ya lo conseguiste, me perdí, me ahogaste, me sumergiste bajo esas olas saladas que solo te hacen arder los ojos y te golpean contra el suelo, te revuelcan, te llenan de arena, de tierra, con sangre en alguna rodilla, con el pelo desordenado. Pero que placer ir a la playa y meterse al mar, que placer mantener esa conexión algunos segundos más, uno más, dos más... Y entro en ese juego de azar, ahora me preguntás ¿suerte o verdad? Vos tan ingenuo, nunca te das cuenta que sé cual es la trampa antes que me lo digas, lo leo en las curvaturas de tu boca, en la tensión de tus caricias, te descubro la mano, más alta, más baja. Y entonces soltás mi mano, te arrodillas y pedís perdón. Una vez más me resigno a la mente, a las discordias, a las dudas y a los trucos, ya conozco la historia, y mañana también. Si, mejor mañana.